¿Buscas Trabajo? Comienza por aquí

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¿Buscas Trabajo? Comienza por aquí

¿Buscas trabajo? Tomemos aire…

Tengo un trabajo inicial para ti,…vuelve a confiar en ti mismo. Actualmente a nivel social, nadie confía en nadie y esto no es más que un reflejo de una gran verdad: Dejamos hace mucho tiempo de creer en nosotros mismos.

Todos abusamos de nuestra propia confianza al no respetar nuestra palabra, desde algo tan simple como “yo te llamo” y que nunca concretamos. También faltamos a nuestros compromisos y dejó de importarnos el faltar a ellos, total “todo el mundo lo hace”. Nuestras responsabilidades se convirtieron en derechos a reclamarle a otro que los haga. Nuestra lealtad se cambió al mejor postor y nuestro servicio al otro quedó en “hoy por mi y mañana también”. ¿En qué derivó este comportamiento? en lo que la falta de confianza hace, una sociedad dónde cada vez se exige más, pero menos se entrega.

¿Quieres verlo en un ejemplo? Yo he estado en relaciones siendo el celoso o en otras teniendo a una pareja celosa. Los celos (falta de confianza) hace que uno poco a poco minimice las acciones comunes y comience a exigir o demandar lo “adicional” u otras acciones para “estar seguro”. Veamos: “Llámame cuando llegues”, “mándame una foto de donde estás”, “Los Martes eran nuestro día”, “Nunca me llamas”, “Nunca me dices que me amas”, “ya no me sorprendes”, “¿esto es todo?”, “aquí vinimos el año pasado”, “¿y ella quién es?”, “te llamé 20 veces ¿dónde estabas?”.

Algo más sucede cuando se pierde la confianza,…todo comienza a girar en demandar, exigir y pedir, pero se adolece de lo esencial en las relaciones: dar y compartir. Al final para el que pierde la confianza, nada es suficiente y esto deriva en otro problema: la pérdida de libertad. El celoso ya no vuelve a ser libre, porque vive y sufre en función de lo que haga o no haga la otra persona. Adiós compartir, adiós relación.

Si hacemos el símil, veremos que si no hay confianza, tampoco hay libertad: voilà bienvenido a la sociedad actual. La queja nunca llevará a la libertad, sólo generará más condicionamiento. En esta sociedad todos tienen razón para expresar una queja, pero la razón por si sola nunca ha permitido construir nada imparcial. Siempre habrá alguien disconforme a través de la razón, por eso necesitamos de la confianza. No hay ninguna sociedad que haya sobrevivido mucho tiempo sin confianza. Ya sea una pareja, una familia, un grupo de amigos, una empresa, una ciudad, un país.

«Todo trabajo requiere confianza, voluntad y servicio»

Si estás sin empleo, tengo que decirte que yo también, pero una cosa es el empleo y otra muy diferente es el trabajo. Para trabajar debes primero recuperar la confianza y eso te devolverá la voluntad que has olvidado que tienes, la voluntad que te ha sacado adelante en tus peores crisis. Te aseguro que si sigues aquí respirando, es porque tienes una fuerza que va más allá de la situación que vivas y que tú decides cuando utilizar.

¿Cómo recuperar la confianza? Comienza por dar sin esperar. Comienza por tu casa, transmíteles con acciones la importancia de la confianza y con la voluntad de servir a tu familia. Lava los platos tú, ve a buscar a tus hijos al colegio, saca a pasear al perro, ve tú al supermercado, ayuda a tu vecino, haz trabajo comunitario y lo más importante no pidas nada a cambio. Véras que sigues siendo útil y que nunca has dejado de tener un trabajo que hacer, sólo que has confundido el empleo con el trabajo. Cuando las nuevas generaciones observan estas acciones, les entregas de forma camuflada los valores que hoy más se “demandan”: el cuidado, el respeto y el aprecio por el otro.

TU VALOR LO DEMUESTRAS EN ACCIONES SIN EXPECTATIVAS

Me he encontrado a lo largo de mi vida con personas que, si bien están ansiosas por dar y entregar, observo que al más mínimo resultado no esperado bajan sus brazos y dicen que esto no es para ellos, que no les funciona, que por más que crean en ellos las cosas pueden no salir como lo esperan.Y esto no es acción sin expectativas.

En la medida en que realices acciones por la sencilla razón de que sientes que hay que hacerlas, independiente si existe o no el miedo al resultado, observarás que al realizarlo algo en ti cambia. Que el resultado puede sorprenderte, dejarte en blanco o tirarte al suelo, pero independiente de esto, este resultado es momentáneo y durará el tiempo que tú quieras que dure y así como puede haberte llevado al cielo o al infierno, tú decidirás cuanto tiempo te quedas ahí. Al final ese estado “también pasará”.

«La más mínima acción vale más que el mayor de los propósitos»

Mientras más valor entregas, más valioso eres para la sociedad. El dar, el compartir, es una forma de vida altruista, no cuesta nada. No cuesta nada compartir información, recomendar algún libro, transmitir una visión, dar la mano al saludar, entregar una sonrisa al despedirse, abrazar a tus amigos porque nunca se sabe cuando será la última vez que los veamos. Cuando estas acciones son parte de tu día a día, empiezas a ver la bondad en este mundo, aunque hoy a simple vista sólo veamos su peor cara. Y esto siempre atrae a personas de un gran corazón, personas que creen en ti, personas que son simplemente un reflejo de tus acciones, de tu confianza y de tu vida.

Yo creo en ti, confío en ti, que lees estas líneas, confío en el valor que aportas a la sociedad y te aseguro que haciendo estos pequeños cambios, no tardará la vida en devolverte lo que has entregado. El dinero, al final de todo, es simplemente otra expresión más de intercambio, cuando uno hace las paces con él y le da el valor que le corresponde, el flujo de caja (¿qué raro que se le llame así no? 😃) empieza a girar y así como el agua, que sin ella nos morimos, también así sucede con el dinero. Al darle el lugar que le corresponde, la economía vuelve a funcionar pero ya no esperando el dinero o exigiéndolo como mínimo para trabajar (sueldo), sino generándolo a través de acciones al entregar nuestro real servicio (valor).

 

AUTOR | DENIS ECHEGARAY

 

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Bullying – Espejos de Baja Autoestima y Aceptación

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Bullying – Espejos de Baja Autoestima y Aceptación

El bullying, como cualquier violencia psicológica que se realiza sobre una persona, genera profundas heridas y bloqueos mentales y, en caso de que no se tome conciencia de este condicionamiento, pueden llegar a durar toda la vida.

Todos hemos estado involucrados en esto, ya sea sufriéndolo en carne propia en algún momento de nuestra vida, siendo testigos de cómo dañaban a otros, siendo partícipes de la burla consciente o inconscientemente o siendo los artífices de esta acción.

Por lo general el bullying comienza por un sentimiento de envidiaegoísmofalta de atención,… en otras palabras baja autoestima. Luego, si no se toman en cuenta estos sentimientos, comienzan a materializarse, exponiendo a la persona que genera envidia a constantes acosos para ridiculizar, eliminar esa felicidad que “yo no tengo” y haciéndose notar por sobre esta persona.

Todos hemos visto que posterior a que se identifica el problema, aparecen las reuniones con los padres del agresor y con los padres de la víctima, buscando soluciones tangibles. Aparecen las campañas preventivas, aparece “el correcto actuar”, aparece el juicio y la crítica tanto hacia el agresor como hacia la víctima, hacia sus padres, hacia sus hermanos y suma y sigue. Todos creen que indicando su punto de vista de la situación aportan a que la situación mejore.

De todo lo que hemos visto debemos decir que estas acciones suelen generar el efecto opuesto, genera un sentimiento de exposición de la víctima aún mayor y genera represión en el agresor. En otras palabras, la víctima que buscaba dejar de sentirse diferente y ser aceptada por el grupo, la alejan más de este y el agresor que buscaba ser comprendido y ser querido, termina siendo odiado y rechazado.

«Tú eres el mundo» – Jiddu Krishnamurti

A pesar de lo evolucionada que creemos que está la sociedad, sigue existiendo un profundo egoísmo en la mayoría de nosotros. Egoísmo que se intensifica mientras más exigimos y menos entregamos, mientras más destruimos y menos creamos, mientras más criticamos y menos aportamos. Los niños y adolescentes simplemente reflejan nuestro actuar, costumbres, conversaciones y he ahí el mundo que tenemos, un bullying constante.

¿De dónde cree que nacieron los Memes sino de la violencia psicológica contra las personas? ¿No lo había visto? Cada vez que comparte, es partícipe de la burla y sigue aumentando el bullying en el mundo y junto con ello se desvirtúa el futuro de millones de niños incluidos sus hijos. Exacto, los mismos hijos a los que les desea un futuro próspero, seguro y lleno de felicidad.

ADMIRACIÓN Y COMPRENSIÓN

El burlarse, criticar y destruir a otros se podría modificar de forma sencilla si pudiésemos observar que lo que más buscamos haciendo esto es lo que no estamos entregando: Admiración. Si pudiésemos ver a los demás como personas virtuosas, genios en potencia, a pesar de nuestras diferencias de pensamiento, podríamos comenzar a obtener aquello que tanto anhelamos, la admiración de los demás.

Pero como todo en la vida, comienza al revés, primero debes entregar aquello que quieres y luego podrás obtenerlo.

El otro ingrediente indispensable es la comprensión del actuar de los demás. Personalmente esto siempre me había costado, hasta que gracias al libro de Dale Carneguie pude observar que si realmente uno se pudiera poner en el lugar de la otra persona, ver su vida a través de nuestros ojos, tener los padres que tuvo, los maestros que tuvo, el entorno en el que nació y se desarrolló, llegaríamos a comprenderlo profundamente y reconocer que uno en su lugar probablemente hubiese hecho lo mismo. 

«Para poder generar comprensión se debe materializar»

La mejor forma de ver si hemos integrado lo que hemos entendido es llevarlo a la práctica. En mi caso admiré y comprendí de corazón a la persona que influyó en mi despido tiempo atrás y con la que estuve batallando por 2 años. Y de esto se trata nuestro nuestro programa. Nos interesa que se integre y que se generen cambios de raíz con hechos.

Hay una actividad en la que hacemos que los niños por 1 hora tengan la instancia de pedir perdón a 3 personas. Pueden escribirlo, pueden decírselo a la persona si está en el curso o pueden hacer nada (nadie los obliga). 

Por lo general transcurridos algunos minutos todos se miran para ver quién toma la iniciativa, hasta que por lo general un líder siempre comienza dando el ejemplo. No tiene miedo y sinceramente pide disculpas. Esto abre la puerta para que otros lo sigan, y también comiencen a abrirse. Lo que sucede realmente es que al momento de pedir perdón, al mismo tiempo los niños se perdonan internamente. Se dan una segunda oportunidad de hacer las cosas de forma diferente y como todo el curso vibra con el mismo sentimiento, esto perdura terminada la actividad.

En un colegio al sur de Chile en el que se realizó la actividad, sólo un 20% del curso pidió perdón, el resto se quedó sin hacer nada, hasta ahí todo normal. Sin embargo, la profesora nos comentó que a la semana siguiente tocaba hacer otra actividad de acuerdo al plan, pero algunos niños llegaron con cartas listos para entregarla y pedir perdón. La profesora repitió la actividad y el recibimiento fue mayor. A la siguiente semana otros llegaron con cartas y más alumnos se sumaron a pedir disculpas. La profesora estaba preocupada porque no se estaba avanzando de acuerdo al plan, pero le dijimos que si estos eran los resultados siguiera repitiendo la actividad de aquí al infinito :D.

De esta reflexión se busca recuperar esta sencilla forma de ver la vida, donde son los pequeños gestos y generalmente los que no cuestan, los que transforman realidades y convierten a víctimas y agresores en compañeros de mutuo apoyo, sólo debemos darnos la libertad de redescubrir en el otro su potencial, su magia, su genialidad.

 

AUTOR | DENIS ECHEGARAY

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